Culiacán, Sinaloa, 08 de marzo de 2013 (evmculiacan.com).- Una de las obsesiones más grandes que sufren los empresarios es la de hacer crecer su negocio, es algo que se encuentra impreso como un tatuaje en la mente del emprendedor; ya sea por aumentar los ingresos, tener mayores nieveles de ventas y por el hecho de recibir reconocimiento de la sociedad empresarial.
Y si bien el enfoque no es del todo equivocado, la mayoría busca construir este crecimiento a través del incremento en el número de clientes nuevos y no en el aumento en la frecuencia de compra de los que ya tiene.
Para ello se crean grandes campañas de publicidad masiva, anuncios en radio, televisión, sitios de interés en internet, contratan agencias creativas y el costo de estas campañas lo absorben los clientes que hasta ese momento han sido fieles a la empresa.
En contraste se invierte poco en marketing BTL o mercadotecnia directa, se consiente poco a los clientes que usted ya tiene, esto tiene un efecto muy costoso a la larga, pues usted pierde a los clientes que ya tiene y que no le cuestan ni un solo centavo, por clientes que llegan atraídos solo por una campaña de publicidad fresca y creativa.
Sin embargo no se debe malinterpretar lo escrito en esta columna, no le estamos sugiriendo que se olvide de las campañas publicitarias, que se olvide de traer clientes nuevos. Lo único que decimos es que tenga en cuenta que debe cuidar de sus clientes actuales, los que sostienen su negocio hoy, y los que lo han sostenido en el pasado.
Revise sus bases de datos de clientes, manténgase cerca de los clientes frecuentes, no olvide felicitarlos en su cumpleaños, infórmeles sobre nuevos productos y promociones primero que a los demás, hágalos sentir importantes e invierta en capacitación en servicio para su personal.
Recupere a aquellos que por algún motivo dejaron de comprarle, “reviva” a los que pueda creando estrategias para que vuelvan con usted.
Otra estrategia es ponerse creativo… usted puede hacer que sus clientes actuales, los que son fieles le compren más seguido… siga el ejemplo de COLGATE, que hace ya un par de décadas incrementó sus ventas con solo cambiar aquel tapón de aluminio de las pastas dentales por uno de plástico con un orificio más grande para la salida del producto.
Este sencillo cambio provocó que la gente utilizara más pasta en sus cepillos y por lo tanto que compraran pasta más seguido… incrementando las ventas sustancialmente.