Lean Company es la filosofía aplicada que va más allá de la manufactura, para cualquier tipo y tamaño de empresa, es la manera de abordar la necesidad de eliminar desperdicios en todos los procesos críticos:
- Dirección: Estrategias, resultados y decisiones de alto impacto y a tiempo.
- Diseño: Lanzamiento de productos/servicios de alta calidad en el menor tiempo posible.
- Comercial: Definición correcta de precios y estrategias comerciales de alto impacto.
- Logística: Completa sincronización entre demanda, compras, producción y entregas.
- Manufactura y Servicio: Alta calidad en el menor tiempo posible para productos y servicios.
- Finanzas: Costos reales y procesos ágiles de presupuestos, cobranza, pagos y resultados.
- Calidad: Sistemas de calidad altamente eficientes y sumamente sencillos y delgados.
- Mantenimiento: Alta confiabilidad en equipos para mantener la continuidad del negocio.
La competitividad total se verá mejorada significativamente cuando en los procesos listados anteriormente se eliminen todos los desperdicios posibles y las mejoras se mantengan.
El desarrollo de una compañía integral en sus procesos, requiere de personas altamente capaces y líderes comprometidos con una forma más sencilla y poderosa de organizar a sus empresas, en el que el trabajo colaborativo es la base para cambios duraderos.
Aunque Lean Company aborda todos los procesos, es importante aclarar que la implementación se debe de llevar a cabo a través de un análisis de toda la cadena de valor para identificar el principal cuello de botella y partir de todas aquellas mejoras que afectan directamente la generación de mejores ventas, menores costos y menores inversiones para evaluar su efectividad en una mayor rentabilidad, utilidades y flujo de efectivo que es lo que finalmente hace que una empresa pueda ser altamente competitiva.
Para lograr resultados notables y en un periodo razonablemente corto, es importante que los líderes de la compañía y de la implementación, deberán estar capacitados en las metodologías y herramientas que lo guiarán paso a paso en una correcta aplicación.
La competitividad es cada vez un reto mayor debido a que las necesidades de los clientes y las empresas han cambiado notablemente, pero no a la velocidad que se requiere. Es por ello que ahora se requiere una nueva generación de gerentes dispuestos a enseñar más que ordenar y capaces de administrar el cambio continuo.