Aunque hemos hablado de ganar más dinero, me gustaría decirte que uno del los mayores beneficios en un sistema Lean Company es que las personas disfrutarán de mejor calidad de vida, pues para muchos ir a trabajar es como ir a la guerra, porque se trata de sufrir, pelearse, hacer burocracia interna, angustiarse, protegerse, demostrar que es mejor que otros y en algunos casos, hasta morir literalmente.
Lean Company viene acompañado de una mejor calidad de vida en esas ocho horas que pasas en el trabajo, es decir, ¡un tercio de nuestras vidas! que debería ser un tiempo que valga la pena vivir en la mejor condición, pues es ahí donde podemos ver realizado nuestros sueños profesionales, que son parte fundamental de nuestra existencia.
Así, podemos esperar que una buena implementación de esta filosofía nos de muchas satisfacciones como directivos, pues tendremos más tiempo para pensar y planear; como gerente podremos concentrarnos en lo más importante en lugar de resolver continuamente pequeños o grandes problemas; en los niveles operativos nos dará un mejor entendimiento de por qué hacemos las cosas y de los retos de cada día para saber si lo que hacemos nos da el privilegio del deber cumplido.
La aplicación de Lean Company en una pequeña empresa permitirá a sus directivos poder enfocarse en el desarrollo de la compañía hacia afuera, es decir que podrán confiar en sus operaciones de todas la áreas internas suficientemente como para dedicar su energía y esfuerzos en el desarrollo de estrategias, búsqueda de clientes, desarrollo de nuevos productos o servicios, entre otros.