El servicio es la actitud de los capaces y generosos. Sólo quien tiene un buen nivel de potencialidad puede servir con eficiencia, solo quien posee un corazón generoso, brinda el servicio con sencillez.
El servicio es una virtud, el servilismo un vicio, sólo los cortos de entendimiento o los ególatras confunden a uno con el otro.
El servicio es sencillo, sublime, digno y motivante. El servilismo es humillante, sumiso, es degradante, humanamente indigno y desestimulante. El servicio eleva, el servilismo abaja y socava, tanto al servil como al adulado.
El hombre maduro y centrado jamás es servil y jamás se permite ser adulado.
La virtud de la servicialidad se abre las puertas, es paciente y constante; los serviciales actúan sin búsqueda de recompensas, se entregan por el servicio mismo a los demás.
Ejecutivos de ventas reconoce que su mecánica básica se funda en la virtud del servicio, madura y humana concebida, el buen servidor logra que sus esfuerzos sean adecuadamente compensados, sin necesidad de exigirlo por métodos inadecuados. La primera recompensa del servicio bien hecho, es la de una conciencia satisfecha y por lo tanto tranquila.
Sigue ésta cadena de blogs y conoce los Principios que rigen al vida: http://www.evmculiacan.com/principio-ejecutivo-solidaridad-humana/